lunes, 20 de octubre de 2014

VÍDEO: QUEÑOA la madre de los andes - Parte Cuatro

Mientras descendemos por la quebrada se entiende el impacto a esas ramas leñosas y hojas. Se comprende por qué es uno de los sectores más degradados. En el bosque de queñoas de El Simbral del distrito de Chiguata en Arequipa, existen vestigios de depredación antiguos y modernos.

Cuando nos detenemos para observar el límite del bosque en las laderas de los cerros, don Roberto Véliz, presidente de la comunidad campesina de Chiguata se coloca las manos en la cintura, levanta con un dedo sus lentes. - Estoy decepcionado de las autoridades, siempre nos llaman a reuniones, prometen estudios y hasta ahora no los cumplen, expresa en tono enérgico. Varias instituciones públicas llegan a Chiguata para formular planes de reforestación, proyectos de conservación. ¿Por qué se generó la desconfianza?

Cuando retomamos el camino para acercarnos a las queñoas, don Roberto me señala las "planteritas", al referirse a los brinsales o matas de queñoas pequeñas. Con la humedad captada por esta especie, se reproducen alrededor de las matas grandes que ya germinan sus semillas. Pero ambos pensamos en el escaso recurso hídrico.

En busca de las soluciones, luego de 20 minutos, nos dirigimos a los manantiales que el líder de la comunidad ya pensó como una alternativa futura o cercana. Tiene la intención de pedir apoyo para construir un embalse de agua en esta zona de El Simbral. Dice que el agua de sus manantiales salvará el bosque de queñoas.

Observando los brinsales o matas pequeñas, don Roberto decide llevarse uno a la comunidad. Lo saca con su propia tierra, que ya tiene el abono formado de las hojas secas que caen del árbol. Me dice que regrese al próximo año. Que su crecimiento será lento. Pero que la gente de su comunidad debe estar cerca de este árbol para reconocer su valor.


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Reflexionando de los cambios a través del tiempo, es necesario indica que el primer quiebre de relaciones con las comunidades campesinas, se da cuando se establece la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, en el año 1979, impuesta por ley y sin consulta popular. El resultado de esa gestión no fue del todo positivo. Aunque el Jefe del área, Ing. John Machaca Centty, destaca que desde entonces se prohibió la extracción de la queñoa para carbón y se empezó a recuperar el bosque.

Actualmente hay un nuevo intento de reforestar la cobertura vegetal. Como explica el coordinador territorial sur del SERNANP, Blgo. Arturo Cornejo Farfán, ahora se aplica una nueva estrategia. Identificaron las actividades económicas sostenibles de la comunidad. En Chiguata es la crianza de cuyes. Les solventan a algunas familias su trabajo. A cambio ello, los beneficiarios se encargan de un vivero de queñoas para reforestar el bosque. 

¿Será posible devolverle al bosque de queñoa del Pichu Pichu, las hectáreas que tuvo hace más de 40 años? Dicen que no hay mucha agua. La comunidad propone su mano de obra ¿Cómo empezar? Esta es la cuarta parte del audiovisual "QUEÑOA: Madre de los andes".  

domingo, 19 de octubre de 2014

VÍDEO: QUEÑOA la madre de los andes - Parte Tres

Tenía el pantalón lleno de polvo. No había tiempo de tomar desayuno. El viaje fue anticipado para conocer el bosque de queñoa más grande que tiene Arequipa. Chiguata está ubicada a 40 minutos de la ciudad de Arequipa y allí sobrevive un bosque. 

Ese día llegué de la comunidad campesina de Huanca. Pero rápidamente tomé un taxi hacia el paradero de los buses que parten a Chiguata, ubicado en la avenida Sepúlveda de Miraflores. Dormí mientras pude. La camioneta de don Roberto Véliz Flores, presidente de la comunidad campesina de Chiguata, llegó a la plaza a recogerme. Paramos antes en una tienda. Don Roberto compra chocolates. Partimos por el camino, mientras escuchamos la selección de huaynos que me levantan el ánimo con el dulce ya impregnado en la sangre.

VÍDEO: QUEÑOA la madre de los andes - Parte Dos

Se cubre de corteza laminada de color rojizo. Se forman más de 3 capas sobre sus ramas. Es para abrigarse del intenso frío, tal vez cuando hay luna llena, a menos de 10 grados bajo cero, incluso mucho menos. Capaz de convivir y retar a la misma nieve.

Tiene la corteza frágil, pues al tocarla se produce un crujido, mientras se quiebra rápidamente. Sus hojas pequeñas, con bellos muy diminutos, enverdecen esos troncos que se tuercen caprichosos desde su base.  Esto parece marcar su dominio sobre otras especies de árboles. Algunas alcanzan 10 metros de altura, otras solo un metro o dos. Esta especie de árbol,  de la familia Rosaceae. creció protegiéndose, alejada de los humanos. Su hábitat está en medio de quebradas y lugares muy alejados de la cordillera de los andes.

VÍDEO: QUEÑOA la madre de los andes - Parte Uno

Escuchan su nombre y pronto recuerdan dónde crece. Los niños y niñas la ven mientras caminan a su colegio cada mañana. Dicen que vive en las quebradas, al margen del río de su comunidad.

Los adolescentes en cambio cuentan que está en extinción. Que quieren movilizarse con pancartas frente a sus autoridades. La queñoa no es tema ajeno de los niños y adolescentes del distrito de Huanca, de la provincia de Caylloma en la región Arequipa.

Llegué el domingo por la noche. Luego de dos horas y media de viaje desde el kilómetro siete de la Avenida Aviación en Arequipa, llegué a Huanca. Al inicio del recorrido la nubosidad rojiza del cielo destaca. El momento de ese ocaso luminoso, parece rebotar en las montañas de piedra y meterse a los abismos que se aprecian desde el bus. La carretera sin asfalto no causa mayores problemas a la velocidad ligera del vehículo. Lo que pocos saben es que pasando este paisaje desértico y pelado de árboles existe un bosque. Detrás de la montaña del pueblo de Huanca, las queñoas crecieron en la tierra desde hace cientos de años.